La transformación financiera no frena. La inteligencia artificial (IA), la automatización, la tecnología en la nube y los análisis avanzados abren nuevas oportunidades para que los equipos de finanzas mejoren sus previsiones, informes, eficiencia y toma de decisiones.
Pero una nueva investigación de Lucanet y Ascend2 sugiere algo relevante: las organizaciones mejor preparadas para este futuro no se distinguen por la tecnología que usan, sino por la solidez de sus bases financieras.
Para explorar qué define la madurez financiera hoy, Lucanet se asoció con la firma de investigación Ascend2 y encuestó a 425 altos responsables de finanzas en Francia, Alemania, Países Bajos, Singapur, España y Reino Unido. Las organizaciones
participantes tenían ingresos anuales superiores a 50 millones EUR e incluyeron líderes de finanzas, contabilidad, tesorería, fiscalidad y funciones de negocio relacionadas. La encuesta se realizó entre el 1 y el 15 de mayo de 2026, y los resultados se presentan con un nivel de confianza del 95%.
El informe resultante, The Future of Connected Finance: Building Finance Maturity Through Integration, Trusted Data, and AI, muestra tanto los avances que están logrando las organizaciones financieras como los retos que aún persisten.
La fragmentación tiene un coste real para el negocio
Uno de los hallazgos más claros es que los entornos financieros desconectados no son solo un inconveniente operativo: pueden tener un impacto económico medible.
El 61% de las organizaciones ha experimentado pérdidas financieras o costes adicionales debido a una infraestructura de sistemas financieros insuficientemente optimizada. Entre las organizaciones afectadas, el 44% estima que el coste superó los 500.000 EUR en los últimos 12 meses.
Al mismo tiempo, menos de la mitad (47%) de los líderes financieros confía plenamente en los datos financieros y operativos que usa para tomar decisiones clave.
Las finanzas conectadas se consolidan como base de la madurez
A lo largo de la investigación, 4 capacidades distinguen de forma consistente a las organizaciones financieras más maduras y preparadas para el futuro: infraestructura moderna en la nube, una única fuente de verdad, procesos financieros conectados y datos fiables. En conjunto, estas capacidades forman la base de las finanzas conectadas.
La importancia de una única fuente de verdad es especialmente llamativa. Las organizaciones que operan desde una fuente de datos unificada tienen casi el doble de probabilidades de confiar plenamente en su conjunto tecnológico global: 81% frente al 42% de las que no disponen de ella.
Los líderes financieros también respaldan la transformación con inversión. El 81% espera que sus presupuestos en tecnología financiera e integración de sistemas aumenten en los próximos 12 a 24 meses.
La preparación para la IA empieza antes que la propia IA
La conclusión principal es clara: adoptar la IA con éxito no consiste simplemente en adoptarla.
Las organizaciones que operan desde una fuente de datos unificada tienen más del doble de probabilidades de confiar firmemente en los análisis y recomendaciones financieras basados en IA: 60% frente al 28% de las que no cuentan con esa fuente unificada.
La investigación señala un camino claro: las organizaciones que quieren obtener mayor valor de la automatización, los análisis y la IA deben primero reducir la fragmentación, mejorar la calidad de los datos, integrar los procesos financieros y establecer bases de información fiables.
Descarga el informe completo The Future of Connected Finance para explorar los hallazgos, los análisis regionales, las prioridades de inversión, las tendencias en IA y los 4 pilares que están definiendo la próxima generación de las finanzas.